diumenge, 23 de juny de 2013

Pasadas las 10000 visitas :) Bieeeeeen!

Han pasado algunos días desde mi anterior actualización, y no hay mucha novedad, es cierto. Antes de seguir con mi diario de verano tengo que aclarar unas ideas. NO estoy deprimido, aunque siempre he sido fan del color gris, la lluvia, las nubes, y la tristeza. Como todos los sentimientos hay que saber controlarlos, pero en su justa medida me parece uno de los sentimientos que más obras de arte han desencadenado. La verdad es que suelo escribir en mi tristeza, es un modo de expresarla, y hacerla pública es un modo de acercarme a los que me creen un ser neutro. Pero este diario de verano no trata sobre eso, desde luego no.

RESUMEN SEMANAL: Esta semana ha sido un poco intensa en muchos sentidos, la verdad. Empecé la semana con una escapada fugaz a Alicante, la ciudad que me ha visto madurar, y pasé una tarde estupenda entre algunos amigos, fui a la galería dónde había expuesto y conocí al nuevo dueño de mi foto. Fue una tarde bastante improvisada y muy divertida. Martes me ofrecieron trabajo. Tenía programada una sesión de fotos el miércoles en Murcia, así que allí me fui. El chico al que se las hice un encanto, a veces, y sus compis de piso también. Pasé un día lleno de sensaciones y siendo consciente que no siempre uno es capaz de atraer a otras personas, por mucha conexión que creas haber tenido ni por muy cómodo que se sienta el otro contigo. Ya avisaré del resultado de las fotos, pero espero que sean muy bonitas. Viernes recibí las notas, y dejé el piso para siempre, vi a mi Laura ♥. Ayer estuve con Alou, y estaba más guapo que nunca, la madurez cada vez le sienta mejor.

Hablé con Cori para decirle que necesitaba reflexionar y alejarme un poco, y no soy capaz de ver nada suyo sin estremecerme un poco y notar que parte de mí está haciendo algo que no quiere, ni conscientemente lo ha deseado. Él me dijo: 'el mundo es muy complicado', a lo que repliqué 'y yo no hago nada para hacerlo más fácil', 'es cierto'. Esa noche, me fui bastante disgustado a la cama sabiendo que alguien había podido traspasar esa frontera que nadie pasa sin proponérselo ni quererlo, y eso me disgustaba más. En poco más de un mes vuelve de Taoci, y no sé cómo reaccionar aún, ni qué decirle cada vez que me habla.

Por otro lado está Etil que me pretende, pero creo que me he agobiado yo conmigo mismo, como suele ocurrir. Y tampoco sé como manejar el asunto, jo.

El verano de momento no está siendo aburrido... vaya.

divendres, 14 de juny de 2013

Hoy he decidido poner en orden mis cosas, mis trastos, cosas que llevan ahí mucho antes que empezara la universidad. Me he puesto a tirar cosas, y guardar otras que por insignificantes que fueran todas tenían un recuerdo detrás. Debo añadir que soy un poco desmemoriado, es cierto. Un simple pin me recordaba mi estancia en Malta, o un abrelatas a mi primer verano trabajando en el supermercado...  En estos cajones me he encontrado cosas que realmente he echado de menos, y otras que no sé porqué guardé.

Todo esto me ha llevado a pensar en las personas, y en el recuerdo que dejan o quieren dejar en ti. Personas que pasan por nuestras vidas a velocidades diversas y que muchas veces no sabemos controlar, y otras que deciden quedarse pase lo que pase (mención especial para Xavi que me está preguntando en directo, ambos nos quisimos quedar en la vida del otro). Otras personas, en cambio, entran en tu vida y en cuanto ven que la cosa te tambalea desaparecen, o en cuanto ven que te va bien te hacen daño por envidia o yo qué sé. Seguro que muchos de los que leéis esto sabéis de lo que hablo, y también sabéis quienes sois en mi vida y qué lugar ocupáis. (Aunque también conocéis mi parte enfadica y mi gran independencia/mundo interior). Me gustaría nombraros a todos, pero no creo que sea necesario, ¿verdad?

Limpiando, limpiando me he dado cuenta que en realidad todos esos recuerdos, la mayoría sólo ocupan espacio, no sirven para nada ya. Sirvieron para darte cuenta de que esa persona no merecía tu tiempo, ni tus palabras, o al revés... que esa gente es la que te ayuda a crecer cada día, gente que sigue estando en mi vida y pasan meses, y aunque no les vea o no hablemos, no les dejo de querer jamás. Por esa gente hoy escribo, respiro y sonrío.

dijous, 13 de juny de 2013

Al final del día me doy cuenta de lo frágiles que somos, como la mayoría de días. No es ninguna novedad, honestamente. Una simple frase mal escrita puede romper los esquemas establecidos durante años, horas y obstáculos. Es como la hoja que cae al suelo, hace que el árbol jamás vuelva a ser el mismo. Ese punto de inflexión marca la dirección de una relación, si bien no marca la dirección del árbol, sí marca la diferencia con el árbol del pasado.

Hoy no he sabido nada de Cori, hecho que me alegra, me hace más llevadera esa idea errónea de querer esperar. Idea descabellada después de conocer las condiciones que me niego a aceptar, y desde luego es algo que de momento no quiero, quien sabe si más adelante sí. Quizá este verano me haga cambiar de opinión, pero de momento no quiero compartir a nadie, y menos a mí mismo.

dimecres, 12 de juny de 2013

Empiezo mi diario de verano, aunque aún no lo sea, para mí sí lo es.

Me he empezado a sentir desilusionado, bastante de hecho. La vida da muchas vueltas, y esta no me gusta. Los trenes pasan una vez, y este se me escapó, y ahora... ahora nada.

Los días de verano han empezado a pasar con un desasosiego y un ritmo tan lento que pronostican un verano más que aburrido y también tu llegada de Taoci, que no va a ser nada fácil. Llegarás a mitades del estío pero con un ritmo muy distinto al que yo llevo y quiero. Un ritmo frenético y unas intenciones tan distintas que me han hecho ver el verano como un gran muro, un poco abrumador y con pocas ganas de nada al saber que yo perdí el tren, y que seguramente tú pierdas el tuyo por no sabernos coordinar. Me han entrado ganas de no verte, de no querer saber nada más en un tiempo, hasta que quizá, repito quizá vuelva a pasar ese tren.

Artísticamente he decidido ponerme con una rutina que empezaré la semana que viene, mi momento de dibujo al día, y mi momento de costura. También tendré mi momento de ejercicio y el de escribir aquí, esos momentos ya los he comenzado. Este verano lo convertiré en mis momentos, un verano de momentos.