
El amor es una llamada de teléfono...Siempre esperando a que suene.
Anoche volví a ver "Los puentes de Madison" y en cierta manera me lo confirmó. Una fantástica interpretación de Meryl Streep corriendo hacia el teléfono cada vez que este sonaba, con el mayor deseo que fuese el personaje encantador que encarna Clint Eastwood. Si era él el que llamaba, ella sonreía y su expresión se volvía afable, enamoradiza, pero en el caso que fuese otra persona, se desilusionaba hasta puntos insospechados, y se ponía irascible.
Creo que a todos nos ha pasado más de una vez, esperar la llamada de alguien "especial" que no llega nunca. Lo peor es cuando recibimos otra llamada o un sms, siempre es de alguien a quién no esperas, o en el peor de los casos de publicidad...y la desilusión sigue subiendo...
Presupongo que esto ya viene de lejos, antes esperarían la carta de sus amad@s, pero hoy con toda esta parafernalia de las nuevas tecnologías, siempre estamos esperando una llamada, un sms, un mail, un comentario en facebook...
¿Porque nos angustiamos de esa manera?¿Porque dependemos de esos aparatitos la mayoría de veces?
Creo que no hay otra solución: esperar a que suene...